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Covid 19: La cadena implementa protocolos para garantizar productos seguros y sanos

Pese a que la cadena de ganados y carnes de Argentina mantiene los más altos estándares de higiene e inocuidad Hasta el momento, no se demostró que las personas puedan contagiarse COVID-19 por consumo de alimentos o sus envases, porque el virus Sars CoV 19 solo se transmite de una persona a otra a través de las gotas procedentes de la nariz o la boca, por contacto con manos, superficies u objetos contaminados.

Entonces: ¿Es posible enfermar por consumo de carne bovina? (*). Los coronavirus no pueden multiplicarse en los alimentos, asegura la Organización Panamericana de la Salud. No existe evidencia científica que demuestre que los virus que causan enfermedades respiratorias en el hombre se transmitan por alimentos. Diferentes agencias de EE.UU. (Departamento de Agricultura-USDA) y Europa (European Food Security Agency-EFSA) informaron que no existe evidencia de transmisión de SARS-CoV-2 por consumo de alimentos.

El Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), realizó un estudio en el que se buscó demostrar que “No existe ninguna evidencia que demuestre que los rumiantes puedan transmitir Covid-19, ni que esos animales puedan enfermarse de un ser humano. No obstante, la cadena productiva de la carne implementó nuevos protocolos para prevenir que los productos cárnicos (crudos y cocidos) no se encuentren contaminados con el nuevo coronavirus”.

Un alimento esencial

La carne bovina es considerada un alimento esencial y los actores de la cadena de valor están excluidos de aislamiento social, preventivo y obligatorio por lo cual se reforzaron las medidas de seguridad para proteger a todos los trabajadores, tanto en el campo como en la industria frigorífica.

En ese sentido, se licenció a los mayores de 60 años o con algún factor predisponente; se informa al personal sobre las medidas adoptadas ante Covid-19 y cómo accionar ente algún eventual caso sospechoso para evitar la transmisión de la enfermedad; se concientiza a los trabajadores rurales sobre la falsa percepción de la “protección del espacio en ámbito rural”; se planifican las actividades para reducir la cantidad de intervenciones con los animales que exijan la concurrencia de varias personas (mangas, corrales, aguadas, galpones).

En las plantas frigoríficas se cumplen distintos requisitos: registro de síntomas compatibles con la enfermedad, contacto con enfermos, contacto con viajeros mediante declaración jurada. Lavado y desinfección de manos. Registro de temperatura corporal al ingresar y salir de la planta.

La industria de la carne fue adoptando protocolos internos para prevenir COVID-19 entre sus trabajadores. Incluso antes del advenimiento de esta pandemia, las plantas frigoríficas cumplían con altos estándares sanitarios.

Entre los requisitos para el personal ajeno a la planta: se evita el ingreso de visitas o, en caso de ser necesario, se solicita declaración jurada y se equipa al visitante con vestimenta adecuada. Se controlan los camiones con insumos y materia prima y se delimitan áreas para la circulación de transportistas. Se aumentó la frecuencia de lavado de manos, se utilizan barbijos descartables, se mantiene el distanciamiento entre personas, y se organiza la utilización de áreas comunes, entre otras acciones. Se redujo la cantidad de personal para garantizar el distanciamiento.

La industria de la carne fue adoptando protocolos internos para prevenir COVID-19 entre sus trabajadores. Incluso antes del advenimiento de esta pandemia, las plantas frigoríficas cumplían con altos estándares sanitarios.

Una gran parte también cumple con requisitos de inocuidad muy exigentes. Estas plantas implementan Procesos Operativos Estandarizados de Sanitización (POES) [sanitización = limpieza + desinfección], Buenas Prácticas de Manipulación (BPM), Buenas Prácticas de Higiene (BPH) y control de materias primas e insumos, entre otros.

Además, aquellas plantas con mayores exigencias, cuentan con un sistema basado en el análisis de peligros y puntos críticos de control (APPCC) y la adopción del concepto de “cultura de inocuidad”.

Las plantas frigoríficas incluyen un sistema de salud laboral organizado para evitar la transmisión de enfermedades infecciosas en el personal. También se implementan BPH, como por ejemplo el uso de filtro sanitario (sanitización de delantales, botas, herramientas y manos), uso frecuente de desinfectantes, manejo de elementos de higiene personal, entre otros.

Frente a la presencia de un caso de C-19, si se identifica un caso sospechoso al ingreso a la planta, se puede verificar sus síntomas en el consultorio médico de la empresa. Si se confirman los síntomas es necesario aislar a la persona, otorgarle elementos de seguridad y llamar a la autoridad local de salud para seguir con todos los protocolos establecidos. Desde el momento que se define un caso sospecho se actúa para contener el posible contagio del resto del personal.

 

Se recomienda desinfectar los envases, utilizando agua clorinada (media cuchara sopera de lavandina en un litro de agua).

Ante un eventual caso positivo en una planta frigorífica ¿la carne está contaminada?
No existe evidencia que sugiera que COVID-19 pueda transmitirse a través de productos cárnicos o sus envases. Si se cumplen las medidas de seguridad laboral y de higiene, no hay posibilidad de que la carne se pueda contaminar.

¿Existen lineamientos para prevenir COVID-19 en una carnicería?
Las carnicerías enfrentan grandes desafíos para mantener estándares de higiene, proteger al personal, mantener distanciamiento entre clientes, permanecer abiertas y garantizar el suministro adecuado de carne día a día.
Implementando los cuidados de higiene y distanciamiento mencionados anteriormente, es muy poco probable que en una carnicería se contamine la carne.

Recomendaciones para carnicerías:
-Regular el número de clientes para evitar aglomeración.
-Colocar letreros para que personas con síntomas no ingresen al local.
-Administrar el distanciamiento en las filas.
-Proporcionar desinfectante para manos.
-Colocar marcas en el piso para mantener el distanciamiento.
-Estimular el uso de bolsas propias de los clientes y aconsejar su limpieza antes de realizar las compras.

Recomendaciones para consumidores:
Si bien no existe ninguna evidencia científica que determine que el COVID-19 se transmita por carne vacuna, es necesario mantener buenas prácticas de manipulación e higiene por parte de los consumidores:
-Al llegar al hogar, se recomienda desinfectar los envases, utilizando agua clorinada (media cuchara sopera de lavandina en un litro de agua).
-Mantener la cadena de frío: la carne bovina debe conservarse a 5ºC.
-Desembalar los alimentos tan pronto como llegue a casa. Refrigerar (5ºC en el haldera) o congelar (-18ºC en freezer) los productos cárnicos.
-Mantener buenas prácticas de higiene: lavar y desinfectar las manos (al llegar al hogar, antes, durante y después de manipular alimentos), sanitizar mesadas, heladeras y cocinas.
-Evitar la contaminación cruzada: no se deben manipular simultáneamente alimentos crudos y cocidos, se debe evitar el uso de la misma tabla, cuchillo y tenedor para manipular alimentos crudos y cocidos, conservar adecuadamente separados alimentos crudos y cocidos en la heladera.
-Cocinar adecuadamente la carne y en especial los alimentos elaborados a base de carne picada (70-71.1ºC por 2 min en el centro). Los alimentos sometidos a un adecuado proceso de cocción, entre ellos carne, pollo, salchichas, hamburguesas o productos industriales, sometidos a un proceso de esterilización, no presentan ningún riesgo de contaminación por SARS-CoV-2 (Noticas AgroPecaurias).

*Informe elaborado por la Comisión de Sanidad y Calidad Agroalimentaria del IPCVA.